
La Mentira Del Looksmaxxing
Miguel (Angelo) Gibbs Villegas
Fotografía por Libni Ospina
31/03/2026
Social
{Modelo: Jhohan González}
La presión por verse increíblemente atractivo no ha dejado de crecer, impulsada por el constante flujo de imágenes y videos en redes sociales de personas que proyectan una estética digna de portada de revista. Lo que antes se dirigía principalmente a las mujeres ahora se está expandiendo hacia los hombres, arrastrándolos a un ciclo de comparaciones irreales e inseguridad, todo bajo el nombre de “auto-mejoramiento”. Dejemos algo claro: la más reciente evolución masiva de la cultura incel no es auto-mejoramiento, es una ideología dañina, discriminatoria y misógina disfrazada de crecimiento personal.
Antes de comenzar, quiero decir que de ninguna manera estamos en contra del verdadero auto-mejoramiento físico. En Angelo Studio admiramos a cualquiera que tenga motivación, disciplina y una pasión genuina, ya sea en el arte, el trabajo o especialmente en el ejercicio físico. Querer ser una persona saludable que lo refleje físicamente no tiene ninguna relación con las críticas hacia los extremos que se discuten en este texto.
El “looksmaxxing” es un movimiento en redes sociales que se enfoca en mejorar la apariencia física a través de lo que, en un inicio, parecen cambios normales y saludables. A medida que ha ganado popularidad en los últimos años, ha logrado construir una audiencia fuerte y leal compuesta en su mayoría por hombres muy jóvenes. Ha tomado tanto impulso que incluso ha creado sus propios estereotipos, jerarquías masculinas y ha llevado a ciertos creadores a la fama únicamente por su obsesión con prácticas extremas y su devoción por verse “mejor”. Pero detrás de todo el brillo, el glamour y las rutinas de ejercicio, existe un lado mucho más oscuro.
Para entender realmente el problema del looksmaxxing, primero hay que entender de dónde viene. El movimiento nace de la influencia de la subcultura incel. “Incel”, abreviación de la frase involuntary celibate, es un término de internet en inglés que describe a hombres que no logran tener relaciones románticas o sexuales a pesar de desearlas. Estas comunidades han construido una presencia fuerte en línea, dominando espacios como Reddit, Discord e incluso creando sus propios foros. Al explorar estos espacios, se hace evidente la ideología que los sostiene y su obsesión con la apariencia masculina, que hoy es la base del looksmaxxing.
En el centro de esta ideología está la “escala PSL”, un sistema de puntuación del 0 al 8 que busca determinar el “valor genético” de una persona y construir toda una jerarquía alrededor de ello. Los “chads” están en la cima, considerados los individuos más valiosos, mientras que los “sub5s” son vistos como “genéticamente inferiores” e incluso, en casos extremos, como prácticamente no humanos.
Las soluciones que proponen tampoco son mejores. Se incentiva a quienes tienen puntuaciones bajas a consumir una variedad de sustancias peligrosas y prácticas sin fundamento médico. Algunos influencers dentro del movimiento incluso han promovido métodos peligrosos y científicamente desacreditados que consisten en autolesionarse para supuestamente modificar la estructura ósea.
La comunidad incel y el looksmaxxing también están profundamente ligados al racismo. Una parte central de su ideología es la llamada “racepill”, que sostiene que la raza y la etnia determinan directamente el éxito romántico de un hombre. De ahí surgen teorías que posicionan los rasgos europeos como el estándar máximo de deseo, así como términos utilizados para degradar a hombres de otras etnias e incluso promover prácticas dañinas para alterar el tono de piel.
Adolescentes inseguros y hombres jóvenes que carecen de comunidad y autoestima caen en este sistema creyendo que es la única forma de ser amados. El looksmaxxing prospera creando espacios donde estos jóvenes sienten que deben pertenecer para poder tener éxito social. Frecuentemente apunta a personas con problemas de imagen corporal, fomentando progresivamente la dismorfia mientras culpa a otros por un supuesto “estándar imposible”.
Con todo esto en mente, se vuelve evidente lo que realmente hay detrás: inseguridad y miedo a la soledad que termina en resentimiento. En lugar de trabajar en sí mismos de forma integral, han construido una especie de culto digital que se alimenta de las inseguridades de jóvenes fácilmente influenciables.
Francamente, es una de las comunidades más tóxicas que se han vuelto mainstream en mucho tiempo, y resulta preocupante que no se esté tomando con la seriedad necesaria para entender el nivel de daño que está causando en una nueva generación de hombres. Como sociedad, no deberíamos permitir que los jóvenes crean que la confianza se construye disminuyendo a otros o que el auto-mejoramiento significa cambiarse completamente para ser amado. Es absurdo que sigamos observando cómo cada vez más jóvenes creen que su valor depende de su posición en una escala que pretende ser objetiva. Esto no es auto-mejoramiento, es auto-rechazo disfrazado de progreso.